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Recordando cómo vivir

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“No solo las personas que sufren depresión olvidan como vivir”

Por: Brayan Felipe Zuluaga.

Enfundada en un colorido vestido amarillo, con una mirada curiosa y expresiva, Isabela Granados, la escritora de uno de los libros más vendidos en la Filbo en el año 2017: Llámame Ela; y posteriormente escritora del libro Olvidando como vivir, ingresa de forma tímida al auditorio de la Universidad del Sinú, lugar al que fue invitada a dar una conferencia durante su corta estadía en la ciudad de Montería.

Isabela, es una rola con corazón Monteriano, actualmente trabaja para la editorial Pinguen Random House España, una de las casas editoriales más influyentes del mundo. El próximo 22 de abril de 2019, representará a Colombia en el Día Internacional del libro y Diada de Sant Jordi; evento realizado en la ciudad de Barcelona, España.

Su primer libro, Llámame Ela, publicado por la editorial independiente Calixto Editores, se agotó en una semana en la Filbo realizada en la ciudad de Bogotá durante el año 2017, permitiendo así, que en Colombia naciera una nueva “estrella literaria”. Así mismo, se realizó un BookTrailer para que el libro llegara a más personas, este tuvo aproximadamente 56.000 reproducciones en YouTube.

Su segundo libro, Olvidando como vivir, significó un nuevo comienzo, pero también una nueva lucha para conseguir una editorial que la respaldara, dado que con Calixto Editores, su contrato había finalizado (por cuestiones legales no pudo ahondar en este tema), a pesar de esto, expresa su gratitud con los directores de esta empresa por abrirle las puertas a un nuevo mundo.

Al hablar de estos logros, su rostro se ilumina y su expresión se suaviza, puesto que son fruto de años de esfuerzo y sacrificios en los que ha sido apoyada por muchas personas de su entorno, sin embargo, todos sus logros se dieron en medio de diversas situaciones que la tuvieron generalmente al límite.

SUS INICIOS

Para una joven de 13 años, sufrir de bullying es algo que logra marcar toda su vida, toda una infancia llena calumnias, mentiras y falacias por parte de sus compañeras, dejó una huella imborrable en su personalidad. Este fue el caso de Isabela durante su tiempo de estudio en el colegio Nuestra señora del Buen Consejo en la ciudad de Bogotá, consecuente a esto cayó en una profunda depresión que poco a poco la orilló a ese barranco de incertidumbre y agonía en el que muchos niños hoy en día, por desgracia, están cayendo.

El amor de una madre atraviesa fronteras y logra sanar heridas, además de esto, para una madre enterarse de todo lo que le toca sufrir a su hija día a día también la destruye a ella. Por esto decide cambiarla de colegio, esta vez sería solo femenino y se promete estar más pendiente del proceso de cambio y adaptación de su hija. Encontrar personas que ofrezcan apoyo, respeto, admiración y cariño, define una nueva forma de vida para Isabela y esto lo logra al lado de las que serían sus 7 mejores amigas.

Actualmente, muchos colegios deciden apoyar el arte que logran explotar en sus estudiantes, durante una clase de filosofía, el profesor Mauricio, les manda a las jóvenes a redactar el primer capítulo de algo, probablemente, muchas de ellas habrán escrito sobre situaciones o momentos relativamente felices, Isabela no, en este trabajo, inicia a hablar de su vida y sus situaciones anteriores, logrando así crear el primer capítulo de su libro Llámame Ela.

“La vida es un asco, pero es hermosa y vale la pena vivirla”. Para Isabela, esta frase tuvo más sentido en ese momento, a sus trece años, tendría el reto de dedicarse a la escritura de un libro, que a pesar de ser solo ideas sueltas, podría significar una nueva etapa, escribir es una forma de expulsar todo tipo de odio o resentimiento.

Pasan los años, y el libro Llámame Ela ya se encuentra terminado. No consigue firmar contrato con ninguna editorial, sin embargo, decide aspirar a una beca para estudiar periodismo en la Universidad de la Sabana, beca que significaría muchos sacrificios e incluso la posibilidad de abandonar el sueño de la escritura. A pesar de su dedicación, muchas personas intentaron hacerla desistir de ese sueño diciéndole que no había forma de que su familia pagara una universidad tan costosa.

Los esfuerzos que hizo para conseguir la beca, fueron recompensados, el nuevo reto seria mantener el promedio exigido por la universidad. Cada día, Isabela debía transportarse aproximadamente 50 minutos para llegar a tiempo a sus clases. Además de esto, para poder costearse los pasajes y materiales requeridos, debió conseguir trabajo en el restaurante “Andres carne de res”. El tiempo dedicado a esto, la alejaba del sueño de publicar su libro, pero nunca de su pasión por la escritura.

Un día cualquiera, como una simple casualidad de la vida, el destino o Dios, un amigo muy cercano le habla de un concurso en el que podían mandarse diferentes manuscritos a una empresa que buscaba escritores jóvenes y talentosos. Decide enviarlo a última hora de la noche sin esperanzas de que fuera leído puesto que la hora para enviar los libros había pasado.

A las cinco de la mañana, recibe un correo del editor de Calixto editores en el que le decía que acababa de leer su texto y que era justo lo que estaban buscando, además la citó para una reunión donde se plantearían propuestas para una posible publicación. De esta forma tan peculiar, es que surge su primer libro, el que la catapultaría, no a una fama nacional, sino a un nuevo renacer en su vida y la forma de acercarse cada vez más a sus sueños.

Para Isabela, es muy importante dar charlas a los jóvenes o personas de cualquier edad que se sientan identificados con ella o que se encuentren en una situación difícil, es por esto que poco a poco, va recorriendo colegios y universidades de Colombia y el mundo, dando un mensaje de apoyo incondicional que ha logrado marcar e inspirar a muchas personas.

Felipe Garzón, estudiante de la universidad del Sinú dice que: “Conocer la obra de Isabela, me alivió un poco la carga que tenía de tanto estrés y de tantos pensamientos negativos, porque al ver a una persona con dificultades y padecimientos más graves que los míos superar todos sus problemas en la escritura y todo eso, sentí que no estaba tan al fondo del abismo como yo creía y que eso me daba valor para salir, emerger como persona y verle el lado positivo a las cosas”.

Además de esto, durante la charla, los estudiantes plantearon sus interrogantes acerca de su vida en general y sus obras, creando así un espacio ameno y reconfortante para todas aquellas personas que de una u otra forma, necesitaban escuchar esas palabras de aliento y fortaleza, además de ofrecer abrazos que llegaran al alma.

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