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El trabajo que no cambiaría por nada

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Por: Carolina Jaramillo Garavito

 

Desde el momento en que la vi parada en ese lugar donde prestan libros, dije que ella sería la indicada. Gregoria Ozuna Martínez con 39 años, vive en el barrio Lacharme de Montería.

Cuando le pregunté si podía hacerle unas preguntas para el reportaje que debía escribir, ella me miró un poco sorprendida, pero respondió lo siguiente:

“Ya me había pasado esto, pero pensé que no me iba a volver a ocurrir. Unas chicas de comunicación social el año pasado, también vinieron a hacer un reportaje sobre mí. Ellas fueron muy detalladas con todo y me dio mucho gusto que de tantas personas de la biblioteca me escogieran”.

Cualquier persona hubiese dicho que no, pero ella aceptó que hiciera este reportaje sobre ella.

“¿A qué se dedicaba antes de trabajar en esta universidad?”.

“Yo estudié para encargarme de la parte administrativa de alguna empresa o lugar donde trabajara. Me encontraba laborando en el hotel Costa Real y luego pasé al hotel Montería Real, en ambos me encargué de lo administrativo. Pero siempre buscaba algo que me llenara del todo y donde me sintiera a gusto totalmente con lo que hacía, y encontré la Universidad del Sinú”.

“¿Me gustaría saber cuánto tiempo lleva trabajando en la Unisinú, y porque acá si se siente a gusto con su trabajo?”.

“Tengo 14 años de estar trabajando aquí; cuando llegué empecé trabajando en la decanatura de la facultad de ciencias y artes, luego me trasladaron para administrar la biblioteca y he aquí donde me encuentro. Los que trabajamos acá no sabemos en que momento podemos ser cambiados de puesto, en un momento podemos estar trabajando en CCU y en otro nos trasladan para secretaría. He estado muy contenta con mi trabajo en esta universidad; ya que, te hacen sentir que todos son una familia y eso es muy confortable. No cambiaría este trabajo por ningún otro”.

“¿Usted ha tenido algún altercado con un estudiante de la universidad?”.

“Gracias a Dios no, sin embargo, nunca falta alguna persona que este haciendo mucho ruido en la biblioteca y deba mandarlo a hacer silencio”.

“Podría seguir haciéndole más preguntas, pero su tiempo es estricto”.

“De hecho, me deben de estar viendo por las cámaras ahora mismo, así que en otra ocasión podríamos continuar con estas preguntas. Gracias por tenerme en cuenta”.

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